Ruta100

Cada paso que damos nos da la alternativa de cien caminos

Advertencia

Por Sr. Damien

Se encontraba en un rato de completa depresión, la hora: aproximadamente las 11 horas, un domingo caluroso citadino, tranquilo pero excesivamente perturbador para ése ser. Desde hacía tiempo vivía sin compañía, perdiendo el sentido de la vida. La televisión sólo retrasaba lo inminente, lo calmaba con sus idiotas señales fácilmente .Lo que aconteció esa mañana jamás hubiera sido previsto por nadie, fue algo aterrador, tal vez ésta palabra ha perdido su verdadero significado, aquel de "causante de temor" ó "más que horrible", probablemente a causa de los hechos "aterradores" que suceden todos los días en las grandes y caóticas ciudades. El lugar donde dormía era la habitación más solitaria a su alrededor de una especie de departamentos, donde todos se conocían, ó creían conocerse. Rufo, su único acompañante, se encontraba echado en la puerta asoleándose, cuando la vecina más próxima se acercó a la puerta y con un tímido golpe en ella llamó a su dueño. Señora que de alguna forma, se "interesaba" por todos los vecinos; ese día, fue un gran error.Acorralado por sus deudas, por el asco que tenía como vida, jamás le importó hasta ese momento, ese preciso momento cuando se encontraba con un cañón en la sien, con una mano que lo sostenía nerviosa, húmeda, y cobardemente. La televisión se encontraba encendida, el piso cubierto por basura y otras asquerosidades, entre ellas el vómito de hace tres días, además de el excremento de Rufo repartido proporcionalmente por la habitación. Tal vez escuchó el llamado, tal vez no, tal vez ése chillido que producía su miedo se lo impedía, con la cara totalmente sudada y sin el baño de ya 10 días. La vecina acudía seguramente por que ya hacía tiempo que no había visto salir a aquella persona que en algún momento fue amable, ahora tal vez lo verá y probablemente sea testigo de un suicidio. La interesada vecina, dudándolo un par de veces, decidió entrar, el olor que en la habitación residía casi le obliga a retroceder, pero su interés fue más fuerte que el olor, dando unos pasos delante se dio cuenta de que la suciedad imperante en ésa habitación era exagerada, levantando la mirada vio a un joven de 27 que parecía un viejo de 55, totalmente descuidado, debajo de él se encontraban varias botellas de vino barato. Intentó salir de la habitación pero el buen Rufo había cerrado la puerta y eso fue suficiente para que su huida fuera impedida por el inquilino maniaco suicida. Tomándola violentamente de un brazo la arrastró al suelo, junto al vomito, y pateole la cara, mientras gritaba incoherencias, y su perro observaba sin producir ruido alguno. La ahora asustada vecina gritaba auxilio, pero además de que la puerta no permitía que fuese escuchada, no había nadie para que la auxiliara, todos se encontraban fuera, en la iglesia, ó en el parque, pero nadie en su casa. Aquella persona que le ayudó alguna vez amablemente a subir las bolsas de despensa, se había convertido en algún "tipo" de monstruo inclasificable, brutal y sin remordimientos que la golpeaba sin parar con puntapies en todo el cuerpo. Llorando fue levantada, y arrojada, golpeándose la cabeza con el filo de la televisión, esto fue ayudado por la traumante golpiza para que se desmayará, con los cabellos manchados de sangre y con el cuerpo lleno de moretones. Pareció que esto a la persona golpeadora no le importó, ó no se dio cuenta ó en ese momento se encontraba fuera de razón, que siguiola golpeando levantándola y azotándola en el piso.Horas después se escucharon 5 disparos, uno separado de los otros cuatro por un momento breve, algunas personas desconcertadas por tal estruendo acudieron inmediatamente, golpearon la puerta, y sin dudarlo la derribaron. La primera persona que entró salio tapándose la nariz y la boca con su mano derecha, un grupo de 4 personas entraron, encontrándose con un brazo humano, un cadáver masculino desnudo, el cadáver de un perro con 4 disparos y varias lesiones anales, y el cadáver de una mujer totalmente irreconocible, sin un brazo y con una pierna a punto de ser arrancada, con el cuero cabelludo desprendido, mostrando carne roja y asquerosa.Jamás se supieron los motivos de aquel hecho; se inventaron varios en los periódicos sensacionalistas, pero nunca fue esclarecido. Tal vez una persona deprimida por su vida, ó la televisión excesiva, ó el vino barato, ó el hecho de sólo tener un perro como acompañante, ó el odio a la humanidad y a si mismo. Créanme éste tipo de personas son muy comunes en nuestra sociedad, por lo general adultos medianos que tuvieron una adolescencia patética."

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